El Delegado del Ministerio de Desarrollo Humano en Zona Andina, Maximiliano Iglesias, participó del Foro por los Derechos de las Personas Mayores, un espacio de encuentro realizado en el Puerto San Carlos, donde sus protagonistas compartieron experiencias, debatieron y formularon propuestas vinculadas con sus derechos y con las políticas públicas destinadas al sector.
“Es un lugar donde se juntan todos los adultos mayores y expresan todo lo que les viene pasando. Ellos dan su parecer sobre cómo tendría que funcionar lo relacionado con las personas mayores en Bariloche”, explicó Iglesias, quien destacó especialmente la posibilidad de que puedan acercar sus propuestas en el marco del proceso de reforma de la Carta Orgánica municipal.
Desde la Delegación Zona Andina se trabaja desde hace varios años junto a los centros de personas mayores de la ciudad. Actualmente, son alrededor de 28 los centros registrados, a los que se suman otros espacios que, aunque todavía no cuentan con esa formalización, reúnen a grupos de personas mayores y también reciben asistencia y acompañamiento del organismo provincial.
“Nosotros visitamos a cada uno de nuestros vecinos de adultos mayores a través de los centros. De ahí sacamos nuestra información, hacemos las visitas y vemos en qué podemos acompañarlos”, señaló Iglesias quien remarcó además que las necesidades planteadas no son únicamente económicas. Si bien la situación de los ingresos de muchas personas jubiladas requiere asistencia, también aparece con fuerza la necesidad de contar con espacios de escucha, encuentro y contención.
“Lo que más nos reclaman es el tema del acompañamiento. Sabemos que la jubilación no alcanza y algunos cobran la mínima, y en eso tenemos que acompañar nosotros con la tarjeta Río Negro Presente, Río Negro Presente Salud y los distintos programas que tiene el Ministerio”, indicó.

Al mismo tiempo, subrayó que existe una demanda que trasciende la asistencia material: “Nos recalcan el tema de compartir, que se los escuche. Muchas veces vamos y hacemos la visita de médicos, como se dice habitualmente, y lo que nos están pidiendo es que los sentemos, que los escuchemos”.
En ese sentido, Iglesias consideró fundamental que las políticas destinadas a las personas mayores incorporen su propia mirada y experiencia. “Tenemos que escuchar la vivencia de ellos para que nosotros podamos resolver algún que otro problema que puedan tener, no solamente económicamente, sino también en la parte afectiva. Eso es lo que más reclaman”, afirmó.

Iglesias recordó que el trabajo actual se enmarca en una decisión política impulsada por el Gobernador Weretilneck. “Cuando arrancó la gestión tuvimos una reunión con el Gobernador, y con el Ministro Juan Pablo Muena, y nos recalcaron que teníamos que estar al lado de cada adulto mayor”, relató.
Según explicó, esa definición implicó sostener la presencia territorial ante un escenario complejo para las personas mayores y las personas con discapacidad. “Nos pidió que nos pusiéramos codo a codo con todos los centros de adultos mayores que tuviéramos y con toda la generación adulta mayor y de discapacidad. Y en eso venimos trabajando en el día a día continuamente”, sostuvo.
El trabajo conjunto con los centros permite al Ministerio conocer de primera mano las situaciones que atraviesan las personas mayores y orientar las herramientas de asistencia disponibles, pero también construir vínculos que faciliten la detección de necesidades que muchas veces no aparecen en una demanda formal.

“Para nosotros, de alguna u otra manera, poder acompañarlos en este proceso que se les hace muy difícil” es el objetivo central, resumió Iglesias.
